Otros poemas


En esta sección iremos colocando algunos poemas que pudieron pertenecer al libro pero, por una u otra cuestión, se quedaron fuera, pero que, tal vez, merezcan un hueco en este sitio...


(Fuga)

 

Y no es que anhele escapar de mi vida,

es mi vida la que pretende librarse de mí.

 

 

(Júbilo)

 

Este viaje,

aforo de luz

que con destreza

construimos,

llega a su fin.

Tal vez resten

dos estaciones

o poco más,

tal vez un par de encuentros,

algunos libros de poemas,

amistades prestadas

para la ocasión,

y puede,

pero solo es una posibilidad

muy remota,

que algún amor peregrino;

de esos maduros y dulces amores

que nunca llegamos a entender,

pero que aceptamos

porque es el final

del trayecto.

Y nada mejor para la partida

que un rostro nuevo,

que unas manos temblorosas

que nos tocan el corazón

y nos resucitan

por unos instantes,

para desfallecer a nuestro lado

como una sombría luz

de invierno.

 

(Derrumbe)

 

Este temblor en las marquesinas de mi espalda.

Este sudor de olas en mis ingles.

Este desangelado frío en las muñecas.

Esta violenta carrera de obstáculos mis codos.

Esta latente inestabilidad entre mis dedos.

Esta piel aterida.

Este corazón sin meta, ni puerto, ni andén,

ni cima, ni futuro...

 

(La partida)

 

Nunca supe jugar bien al ajedrez,

tampoco aprendí 

-como Dios manda-

a encontrarte.

 

Ambos,

peón y Dios,

saben muy bien de mis torpezas,

pero tú conoces esta manía que tengo

de no rendir jamás la reina,

aunque me cueste la partida.